La vida y obra de Jeffrey Archer

Siendo realistas, Jeffrey Archer fue el protagonista absoluto de la vida pública británica, aunque a veces por las razones equivocadas. El autor y político falleció a los 86 años, según informó su editorial, Harper Collins. Al parecer murió tranquilamente en su hogar mientras escribía, lo cual, siendo honestos, es muy propio de alguien que pasó décadas publicando bestsellers sin parar.

El CV de Archer es una locura. Pasó cinco años como diputado conservador y terminó ascendiendo hasta convertirse en vicepresidente del partido. En 1992 fue nombrado par vitalicio, asegurándose su lugar en la Cámara de los Lores. Pero su tiempo bajo los reflectores estuvo lowkey manchado por una controversia masiva que ocurrió en 2001.

La caída en desgracia

Esto sí que es drama: Archer fue sentenciado a cuatro años de prisión por perjurio y obstrucción a la justicia. Un jurado del Old Bailey concluyó que mintió durante un juicio por difamación que él mismo interpuso contra el periódico Star en 1987, un caso que inicialmente ganó, llevándose 500.000 libras en daños y perjuicios. La verdad finalmente salió a la luz y su carrera política sufrió un golpe tremendo.

Cumplió su condena y fue liberado en 2003, regresando después a la Cámara de los Lores. Se mantuvo activo en la escena política hasta su retiro en 2024.

Por qué importa

Archer fue una de esas figuras que vivió múltiples vidas: desde los pasillos de Westminster hasta una celda de prisión, y finalmente de regreso a una larga y exitosa carrera como novelista. Su muerte cierra el capítulo de un legado complejo que definió los titulares británicos durante décadas.