La advertencia viral
Jacob Coxon, un ex investigador de Anthropic de 27 años, rompió internet el 8 de septiembre cuando publicó en X que las personas que construyen IA avanzada "creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que termine la década". Ese post explotó, acumulando más de 173 millones de vistas. Él insistió en que no era un truco de marketing, afirmando que los expertos de la industria están mucho más aterrorizados en privado de lo que actúan en público.
La conexión con PR
En menos de 24 horas después de ese post, Coxon estaba en todos lados: Wall Street Journal, Axios, Time, Wired y las principales cadenas de televisión. Pero según un nuevo reporte de Pirate Wires, su repentina toma de los medios podría no haber sido tan orgánica como parecía. El reporte afirma que Coxon trabajó con DEY. Ideas + Influence, una firma de relaciones públicas conocida por representar a "doomers" y críticos de la IA.
Aunque el presentador de Fox News, Bret Baier, le preguntó directamente a Coxon si tuvo ayuda de terceros durante su bombardeo mediático, el alcance de su coordinación apenas está saliendo a la luz ahora. Resulta que Nate Soares, presidente del Machine Intelligence Research Institute, afirma que él fue quien introdujo a Coxon con la firma después de que el post se hiciera viral.
La red "doomer"
DEY. es un jugador clave en el debate sobre la seguridad de la IA, con una lista de clientes que incluye a críticos de alto perfil como Eliezer Yudkowsky y Timnit Gebru. También asesoran al Machine Intelligence Research Institute y al Instituto de Inteligencia Artificial Centrada en el Humano de Stanford. La firma describe su misión como "moldear la comprensión pública a través del tiempo". Elon Musk opinó sobre la situación vía X, llamando a todo el asunto una posible "operación psicológica" preparada mucho antes de que surgiera la chispa.
Por qué importa
La conversación sobre la seguridad de la IA es intensamente seria, y cuando un "denunciante" obtiene tanto tiempo en pantalla, mueve mercados y da forma a la política gubernamental. Si la narrativa estaba siendo gestionada estratégicamente por una firma de PR, surgen preguntas serias sobre cómo el público forma opiniones sobre tecnología que podría cambiar nuestras vidas para siempre. Hablando claro: saber quién mueve los hilos detrás de la pantalla es esencial cuando hay miles de millones de dólares y nuestro futuro colectivo en juego.





