El impacto de la tormenta
El huracán Isaias golpeó el Panhandle de Florida el viernes por la noche y, siendo realistas, la situación está bastante complicada. El vicegobernador Jay Collins describió la llegada de la tormenta como un impacto "como un tren de carga" y un "golpe de Mike Tyson". Aunque tocó tierra cerca de Destin como categoría 2, bajó a categoría 1 al final de la noche del viernes con vientos de 90 mph. Para la mañana del sábado, aproximadamente 436,000 floridanos estaban sin energía.
Manteniéndose a salvo
¿La realidad? Aunque todavía no hay reportes de daños catastróficos, Collins advirtió que la situación sigue evolucionando. Cerca de 900,000 personas siguieron las órdenes de evacuación para despejar la zona, lo cual es un gran punto a favor para la seguridad del estado. Para quienes se quedaron, el mensaje es simple: quédense en un lugar seguro y dejen que los equipos de emergencia hagan su trabajo.
Por qué importa
Aunque lo peor del viento podría haber pasado, el riesgo no ha terminado ni de cerca. Collins insiste en que no deben salir todavía. Eviten el agua estancada y tengan mucho cuidado con los cables de luz caídos. Con más de 5,000 tropas de la Guardia Nacional y 6,000 trabajadores de servicios públicos listos, el estado está trabajando a tope para restablecer la electricidad, pero manténganse alerta. En serio: no arriesguen su vida solo para ver qué le pasó a su vecindario por la tormenta.






