El drama legal continúa
Si estás pendiente del mundo tech y la inmigración, ya sabes que la vibra con el programa de visas H-1B ha estado bastante tensa. El miércoles, el juez de distrito Haywood Gilliam en Oakland puso freno al intento del presidente Trump de imponer una tarifa masiva de $100,000 a las nuevas visas H-1B. Básicamente, el juez determinó que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración y el Departamento de Estado se saltaron los pasos obligatorios de reglamentación antes de aplicar este costo exorbitante a los empleadores.
Esta no es la primera vez que la política se mete en problemas. Un juez federal en Boston bloqueó la tarifa en junio, y un tribunal de apelaciones respaldó esa decisión en julio. A pesar de los reclamos, el Departamento de Seguridad Nacional intentó avanzar hacia una tarifa permanente de $103,000 en agosto.
Por qué importa
El programa H-1B es un tema clave para las empresas tecnológicas y otras industrias que necesitan talento altamente especializado de todo el mundo. Normalmente, estas visas tienen costos de entre $2,000 y $5,000. La orden de Trump, que originalmente justificó diciendo que las empresas abusaban del programa para reemplazar a estadounidenses con mano de obra más barata, fue un impacto total para el sistema.
Aunque la administración asegura tener el poder de fijar estas tarifas para proteger los intereses de EE. UU., una coalición de sindicatos, empleadores y organizaciones sin fines de lucro—representados por el grupo legal Democracy Forward—está dando pelea. Con la Cámara de Comercio de EE. UU. también involucrada en una demanda separada, la trama se complica mientras los tribunales intentan determinar si el presidente puede realizar estos movimientos de forma unilateral. Por ahora, el precio de $100,000 está en pausa. Hablando claro, esto es una gran victoria para las empresas que estaban lowkey entrando en pánico por sus procesos de contratación.





