La última actualización

Curtis Wilkie Beasley, de 77 años, fue ejecutado mediante inyección letal en la prisión estatal de Florida este martes. Fue declarado muerto a las 6:12 p.m. Su muerte marca la ejecución número 16 en Florida este año, convirtiendo al estado en el que más ejecuciones ha llevado a cabo en todo el país.

Beasley fue condenado por el asesinato de Carolyn Monfort en 1995, ocurrido en su casa al sur de Orlando. Los investigadores encontraron a Monfort con un traumatismo craneoencefálico fatal, junto a una cabeza de martillo ensangrentada envuelta en una toalla. En el momento del crimen, Beasley se alojaba en su casa mientras trabajaba cerca como pintor. Más tarde fue capturado en Alabama trabajando bajo un nombre falso tras haber huido en el vehículo de Monfort.

La batalla legal

El equipo legal de Beasley intentó detener la ejecución argumentando que su edad y su deterioro cognitivo deberían ser considerados como un castigo cruel e inusual. La Corte Suprema de Florida denegó estas peticiones y la Corte Suprema de los EE. UU. se negó a intervenir el martes, permitiendo que la ejecución siguiera adelante.

Por qué importa

Siendo realistas, este año se ha visto un aumento importante en las muertes sancionadas por el estado. Beasley es la persona número 29 ejecutada en EE. UU. este año, y Florida se acerca a su récord de 2025 de 19 ejecuciones totales. El gobernador Ron DeSantis ha pausado actualmente la ejecución programada de William Lee Thompson, de 74 años, mientras un panel de psiquiatras evalúa su competencia debido a una posible demencia. Es un momento de alta tensión para el sistema judicial del estado, ya que quedan dos ejecuciones más en el calendario para este año.