La historia del comeback
Michael Penix Jr. está oficialmente de vuelta y, digámoslo así, las vibras fueron impecables. Después de estar fuera desde que se rompió el ligamento cruzado anterior el pasado noviembre, el QB regresó para liderar a los Atlanta Falcons a una victoria masiva de 35-14 sobre los Green Bay Packers la noche del jueves. Los Falcons (1-2) se vieron como un equipo totalmente diferente comparado con sus primeras dos semanas, rompiendo una sequía ofensiva brutal que tenía al equipo sufriendo incluso para llegar a la zona roja.
El chisme real en el campo
Fue el show de Bijan Robinson, sin filtros. El running back estrella acumuló 194 yardas y dos touchdowns, demostrando que tiene esa energía de protagonista. Los Falcons dominaron absolutamente el juego terrestre, superando a los Packers 242 yardas a unas míseras 17. Mientras tanto, Drake London estaba dando todo, atrapando nueve pases para 194 yardas. El dúo hizo historia al convertirse en los primeros compañeros de equipo en registrar al menos 150 yardas de scrimmage cada uno contra Green Bay en el Lambeau Field.
Para los Packers, fue una derrota importante. Perdieron su partido inaugural en casa por primera vez desde 2012, terminando una racha de 13 victorias consecutivas que empataba un récord de la NFL. Jordan Love peleó duro con 312 yardas por pase, pero la falta de disciplina del equipo—específicamente un castigo por roughing the passer que cambió el impulso temprano—realmente les costó. Además, con una línea ofensiva mermada, simplemente no pudieron seguirle el paso al ritmo de Atlanta.
Por qué importa
Esta victoria es enorme para los Falcons después de un inicio difícil, logrando finalmente poner un 1-2 en su récord. Para los Packers, es una llamada de atención; si no arreglan sus problemas de castigos y estabilizan su línea ofensiva, les espera una temporada muy larga. Para ti, significa que la NFC South se puso mucho más interesante.






