La trama se complica para el tesoro nacional de El Salvador. El jueves, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio luz verde a un desembolso de $138 millones para el país como parte de un programa de financiamiento mayor de $1,400 millones. ¿El detalle? El gobierno lowkey falló en algunos de los objetivos de rendimiento establecidos por el prestamista, específicamente respecto a su hábito continuo de acumulación de Bitcoin.

El intercambio

Para asegurar la bolsa, El Salvador tuvo que comprometerse a algunas medidas correctivas pesadas. El FMI exige oficialmente que el Estado reduzca su participación directa en actividades relacionadas con Bitcoin. También quieren ver salvaguardas más fuertes en la gobernanza de criptoactivos y total transparencia sobre las tenencias del sector público. Hablando claro, el FMI dejó las cosas claras: no se espera una mayor acumulación de Bitcoin a menos que provenga de donaciones documentadas.

Cambiando de marcha

Parte de este acuerdo implica un cambio importante en la vibra de la billetera Chivo. El gobierno ya transfirió la propiedad mayoritaria y el control operativo de la billetera a un operador privado, manteniendo solo una participación minoritaria para ellos mismos. Este movimiento responde a dudas de larga data sobre cómo las tenencias de BTC del país aumentaron en 1,090 monedas —con un valor de $100 millones— a finales del año pasado. El FMI confirmó que esas adiciones específicas no fueron compradas con fondos de los contribuyentes, sino a través de donaciones privadas, lo que ayudó a suavizar la fricción con los estándares de cumplimiento del programa.

Por qué importa

Esta es una gran victoria (W) para la estabilidad fiscal de El Salvador, pero sirve como un recordatorio firme de que jugar con activos on-chain mientras tratas con prestamistas internacionales requiere un equilibrio delicado. Aunque el país sigue siendo bullish en cuanto a las criptomonedas, ahora está efectivamente bajo una correa regulatoria más estricta. Recuerda, esto es solo información financiera; nada de esto es asesoramiento financiero, así que no te lances a lo loco (ape in) solo porque un Estado-nación lo está haciendo.