El gobierno de EE. UU. ha invitado oficialmente al presidente ruso Vladimir Putin a asistir a la cumbre del G20 este diciembre. El evento, que se llevará a cabo en el club de golf Trump National Doral en Miami, sería la primera gran cumbre internacional con la presencia del líder ruso desde que comenzó la invasión a Ucrania en 2022. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó la invitación afirmando: “Hemos invitado al presidente Putin al G20”. ## Una estrategia de acercamiento Rubio explicó que este movimiento es parte de la creencia de la administración de que resolver conflictos globales requiere hablar con los adversarios. Señaló que el presidente Trump está abierto a reunirse con “prácticamente cualquier persona” si existe un propósito productivo detrás. Aunque el Kremlin aún no ha respondido públicamente a la invitación, la noticia llega tras recientes encuentros diplomáticos entre funcionarios estadounidenses y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov. Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, ha expresado su disposición a asistir a la cumbre y reunirse cara a cara con Putin si es necesario. “Tenemos que reunirnos, hablar y tomar decisiones”, declaró Zelenskyy, enfatizando que está enfocado en lograr resultados concretos para terminar la guerra. Sin embargo, las tensiones actuales siguen siendo elevadas, ya que los ataques rusos con drones y misiles sobre Kiev han persistido, dejando víctimas civiles y daños en la infraestructura. ## Por qué importa Esta invitación marca un cambio significativo en la política de EE. UU. respecto al aislamiento de Rusia en la escena mundial. Si bien la administración busca negociar un alto al fuego —en parte para estabilizar los precios globales de la energía—, la decisión ha generado preocupación entre los aliados europeos y crea un panorama diplomático complejo justo antes de la reunión del G20.