La situación

Si escuchaste rumores de que ICE estaba bajándole el ritmo a sus esfuerzos de deportación, la Casa Blanca dice que eso es, literal, falso. El sábado, la administración Trump desmintió los reportes que decían que la agencia se limitaría únicamente a buscar inmigrantes indocumentados con antecedentes penales.

La confusión

A principios de esta semana, la cosa se puso lowkey tensa. Según el corresponsal de Fox News, Bill Melugin, se enviaron instrucciones verbales a las oficinas locales de ICE sugiriendo que los agentes priorizaran a los "peores primero". Esto, supuestamente, dejó a varios agentes bastante frustrados y en shock, ya que parecía contradecir la agenda fronteriza más amplia y agresiva de la administración.

Sin embargo, los funcionarios ahora califican todo este asunto como una "falta de comunicación". Aseguran que la conversación interna solo trataba sobre enfocarse en los infractores más graves, no un cambio formal en la política de aplicación de la ley. El sábado por la noche, se envió una nueva instrucción a las oficinas regionales para aclarar el panorama y reafirmar el plan original.

Por qué importa

Real talk: la política de la administración se mantiene igual. El presidente Donald Trump confirmó que ICE conserva la autoridad para arrestar y deportar a cualquier persona que esté ilegalmente en el país. Esto incluye a los "colaterales": aquellos que pueden ser atrapados durante una operación incluso sin tener antecedentes penales específicos. La conclusión principal es que la represión no se ha reducido; es el mismo proceder de siempre para la estrategia fronteriza de la administración. La orden es seguir a toda máquina, no cap.