La política en Ohio se está poniendo muy turbia y esto da vibras de que 'internet ha llegado demasiado lejos'. DJ Byrnes, un escritor de Substack de 39 años que maneja el blog The Rooster, irá a juicio este jueves. ¿El cargo? Acoso por telecomunicaciones, todo por una foto explícita de Shrek que supuestamente le envió al senador estatal republicano Jerry Cirino.

Los antecedentes

Byrnes, conocido por su estilo agresivo para reportar, fue arrestado en el Capitolio de Ohio el 1 de junio. Aunque el reporte policial inicial mantuvo el nombre del demandante oculto, los archivos judiciales revelaron que el objetivo era nada más y nada menos que el senador Cirino. El conflicto viene de la cobertura de Byrnes sobre la carrera por la presidencia del Senado de Ohio, donde el reportero llamó repetidamente al legislador "Joven Mussolini".

Según los documentos judiciales, Byrnes le escribió al senador después de que Cirino se retirara de la contienda: "Es bueno ver que finalmente hiciste pública tu humillación, Joven Mussolini". Junto con el texto, adjuntó una foto de Shrek desnudo agarrándose la entrepierna. Byrnes argumentó después en una moción para desestimar el caso que la imagen era simplemente parte de un "meme de internet de hace mucho tiempo".

La batalla legal

Al senador Cirino no le hizo ninguna gracia y respondió: "No sé quién eres, pero estoy seguro de que eres un idiota". El senador supuestamente envió un correo electrónico al jefe de la policía local para quejarse de la "foto repugnante", lo que finalmente derivó en los cargos penales.

Byrnes se declaró inocente y su equipo legal intentó que el caso fuera desestimado argumentando que el mensaje estaba protegido por los derechos de libertad de expresión de la Primera Enmienda. Un juez rechazó esa moción, así que el juicio sigue adelante para determinar si esto fue solo un trolleo político extraño o acoso real.

Por qué importa

Este caso es una prueba increíble para ver dónde trazamos la línea entre el comentario político agresivo y el acoso ilegal. Para ti, es un recordatorio de que incluso si crees que solo estás posteando un meme o haciendo 'sátira', la ley podría verlo de otra manera si se lo diriges a personas reales, especialmente a funcionarios públicos. Mejor no decir nada.