La situación

Siendo realistas, la tensión entre la Casa Blanca y los medios está a otro nivel. El Departamento de Justicia está investigando a las principales cadenas de televisión —incluyendo CBS, ABC, CNN, Fox y NBC— para determinar si violaron leyes antimonopolio al pausar temporalmente el sistema del 'press pool'.

Todo comenzó a mediados de septiembre, cuando el presidente Trump decidió revocar las credenciales de prensa de la Casa Blanca a CNN, MSNOW y Politico. La administración alegó que estos medios difundían 'fake news' e incluso enviaron cartas acusándolos de comprometer la seguridad nacional y fallar en los estándares de 'profesionalismo y decoro' por su cobertura sobre temas como la guerra con Irán y la convención republicana de mitad de mandato.

El boicot

Cuando esas credenciales fueron retiradas, las cinco grandes cadenas que conforman el 'press pool' rotativo —que cubre los viajes del presidente y comparte material con otros medios— se solidarizaron. Decidieron colectivamente suspender su cobertura durante ese periodo, lo cual coincidió con la visita de Estado del presidente chino Xi Jinping a Washington.

En un comunicado conjunto, las cadenas argumentaron: 'El público tiene un interés vital en recibir información precisa e independiente sobre su gobierno. Ninguna administración debería rechazar a una organización de noticias porque objeta su cobertura'.

¿Qué sigue?

El Departamento de Justicia está evaluando si este boicot coordinado violó la Ley Sherman, una ley federal diseñada para frenar prácticas comerciales monopolísticas. Emily Covington, portavoz del Departamento, confirmó la investigación afirmando: 'Los boicots grupales entre competidores comerciales pueden violar la Ley Sherman'.

Mientras tanto, el drama legal para los medios vetados continúa. Aunque el juez federal de distrito Timothy Kelly otorgó inicialmente una orden de restricción temporal para restituir sus credenciales, se reporta que la Casa Blanca sigue bloqueando a CNN y Politico el acceso a la Oficina Oval y al Air Force One. El juez extendió la orden hasta el próximo martes.

Por qué importa

Esto no es solo una bronca entre unos cuantos canales de noticias y el gobierno; es una lucha de poder masiva sobre la libertad de prensa y las leyes de competencia corporativa. El resultado podría sentar un precedente importante sobre cómo actúan los medios colectivamente cuando sienten que su acceso está amenazado, y siendo honestos, las vibras están muy mal para todos los involucrados.