La trama se complica en el drama interno de los Australian Greens. El líder federal, David Shoebridge, está negando oficialmente tener conocimiento de un 'dossier secreto' de 47 páginas que supuestamente detalla cómo gestionar y suprimir la cobertura mediática sobre denuncias de mala conducta contra el senador de Western Australia, Jordon Steele-John.
Las denuncias
El viernes por la tarde surgieron reportes que aseguran la existencia de este documento, que data de 2016. Aunque los Greens de WA han confirmado la existencia del escrito, alegan que se trataba de una estrategia de comunicación creada en respuesta a denuncias históricas contra Steele-John. Según el partido, esas acusaciones de 2016 nunca fueron corroboradas y las personas involucradas jamás presentaron quejas formales.
Sin embargo, Steele-John —quien tiene 32 años— ha enfrentado recientemente denuncias públicas por comentarios supuestamente inapropiados hechos a mujeres entre 2017 y 2025. Él está rechazando todo, lowkey, afirmando que no es la persona que describen en esos reportes.
¿Qué pasa ahora?
Shoebridge ha dejado claro que su oficina no tuvo ninguna implicación con ese dossier, declarando que nunca fue 'creado, utilizado ni visto' por ellos. Ha derivado el asunto oficialmente a la comisión independiente de normas parlamentarias (IPSC, por sus siglas en inglés).
En cuanto a Steele-John, se ha retirado de la sala del partido. Shoebridge confirmó que el senador permanecerá de licencia hasta que las investigaciones independientes sobre las denuncias concluyan. Los Greens de WA están buscando asesoramiento legal sobre cómo establecer su propia investigación independiente, enfatizando que todos merecen sentirse seguros en su lugar de trabajo. Hablando en serio, es una situación muy caótica y el partido claramente está intentando manejarlo sin que las vibras se arruinen por completo.
Por qué importa
Esto pone en evidencia la tensión entre la gestión interna histórica de los partidos y la creciente demanda de una rendición de cuentas moderna e independiente en los lugares de trabajo parlamentarios. Con el líder de los Greens derivando el tema a una comisión independiente, el enfoque ahora está en si el manejo histórico que dio el partido a estas quejas resistirá el escrutinio externo.





