La situación

Real talk: la política en Nueva York está intensa. Este jueves, Darializa Avila Chevalier —candidata demócrata al Congreso— fue arrestada mientras protestaba contra la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a la Asamblea General de las Naciones Unidas en NYC. La situación tiene muchísima tensión, ya que la visita ha generado un rechazo masivo en toda la ciudad.

Quiénes estuvieron ahí

Avila Chevalier, quien compite en el Distrito 13 del Congreso, no fue la única que se llevaron las autoridades. Los reportes indican que los concejales de NYC, Chi Ossé y Alexa Avilés, también fueron detenidos, al igual que la actriz Susan Sarandon. Cerca de 250 manifestantes se reunieron en la 1ra Avenida y la calle 39, y la policía intervino después de que los manifestantes se negaran a despejar la vía. En total, hubo entre 80 y 100 arrestos.

El contexto

Avila Chevalier ha sido una activista pro-palestina muy activa desde hace tiempo, destacando por ayudar a lanzar la campaña de desinversión en la Universidad de Columbia. Logró una sorpresa tremenda en las primarias de junio y actualmente cuenta con el respaldo del asambleísta de NYC, Zohran Mamdani, y de los Socialistas Democráticos de América.

Tras su arresto, la cuenta de su campaña publicó: "Nuestro gobierno tiene fondos ilimitados para armar un genocidio contra los palestinos, pero nos dice que no queda nada para alimentar y albergar a nuestra propia gente". Más tarde añadió: "Netanyahu pertenece a La Haya, no a las calles de la ciudad de Nueva York".

Por qué importa

Las protestas son una respuesta directa al conflicto actual y han creado un ambiente de alta tensión en Manhattan mientras los líderes mundiales están en la ciudad para la Asamblea General de la ONU. Con figuras políticas importantes como Avila Chevalier siendo arrestadas en estas manifestaciones, está claro que la energía que rodea la política exterior de EE. UU. está en su punto más alto. Es un triunfo para los activistas que mantienen la presión, pero la situación es, lowkey, algo polarizante para el establishment político de la ciudad.