El ambiente en Cornell

Las cosas se están poniendo intensas en Cornell. El presidente Michael Kotlikoff se enfrentó este miércoles a una sala llena de profesores furiosos en una reunión clave. ¿El tema? Una demanda masiva de una estudiante identificada como Jane Doe, quien alega haber sido víctima de una violación grupal en la casa de la fraternidad Chi Phi en 2024, acusando a la universidad de haber ignorado su reporte.

El chisme real

Kotlikoff intentó mantener la calma, defendiendo su liderazgo y pidiendo más tiempo para implementar cambios culturales. Argumenta que destituirlo ahora sería nefasto para la reputación de la institución. Pero los profesores no le compran el discurso. Muchos sienten que la administración ha estado totalmente ausente, especialmente después de que saliera a la luz que el presidente ni siquiera había leído el reporte policial o que no sabía que la víctima había abandonado la universidad.

Para sumar más tensión, Kotlikoff anunció la prohibición total de las fiestas de fraternidades hasta el final del ciclo escolar. Incluso dejó caer que, si no se puede garantizar la seguridad en la vida griega, podría desaparecer por completo. Algunos miembros del personal piensan que esto es solo un intento desesperado de salvar su imagen antes de la votación de censura.

Por qué importa

Aunque la votación del cuerpo docente es mayormente simbólica, envía un mensaje fuerte a los miembros del consejo administrativo que realmente toman las decisiones. El debate seguirá hasta el 28 de octubre, fecha en la que emitirán sus votos. Es una situación caótica y, para los estudiantes, evidencia cómo la lucha de poder en la cúpula puede impactar directamente en la seguridad y la cultura de todo el campus.