El primer líquido del universo

¿Alguna vez te has preguntado cómo era el universo un microsegundo después de su inicio? Básicamente, era una sopa caótica de partículas elementales llamada plasma de quarks-gluones (QGP), a una temperatura de un billón de grados Celsius. Esta sopa primordial existió solo por una fracción de segundo antes de enfriarse para formar todo lo que vemos hoy. Los científicos sospechaban desde hace mucho que este plasma actuaba como un líquido 'perfecto' y súper fluido, pero lograr probarlo en tiempo real es una victoria tremenda para la física.

Creando ondas

En el Gran Colisionador de Hadrones en Suiza, físicos del CERN han estado chocando iones pesados a velocidades cercanas a la de la luz para recrear este plasma ultra caliente. El profesor del MIT, Yen-Jie Lee, y su equipo querían ver si un solo quark moviéndose a través de este plasma dejaría una estela, algo así como un pato nadando en un estanque.

Los intentos anteriores fueron complicados porque los quarks suelen moverse en pares, lo que dificultaba distinguir qué estela pertenecía a quién. Siendo honestos, el segundo quark siempre arruinaba los datos. Para solucionar esto, el equipo usó un 'bosón Z' como una etiqueta cósmica. Como los bosones Z atraviesan el plasma sin interactuar con él, funcionan como un punto de referencia limpio. Al detectar un bosón Z en un lado, los investigadores pudieron aislar la estela creada por un solo quark moviéndose en la dirección opuesta.

Los resultados

Tras analizar 13 mil millones de colisiones, el equipo encontró 2,000 casos donde el plasma formó ondas, salpicó y giró exactamente como debería hacerlo un líquido. Los hallazgos confirman un 'modelo híbrido' que predecía que el plasma respondería colectivamente como un fluido. Como señaló Yen-Jie Lee: 'Ahora vemos que el plasma es increíblemente denso, tanto que es capaz de ralentizar a un quark'.

Por qué importa

Este descubrimiento es, literalmente, un avance importante. Al estudiar estas estelas, los científicos finalmente pueden mapear las propiedades de la primera materia del universo. Es esencialmente una instantánea de cómo empezó todo, dándonos una visión más clara de la física que preparó el escenario para, bueno, todo. Le da un protagonismo total a las partículas más diminutas de la existencia.