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Si estabas checando las gráficas este lunes temprano, viste cómo la vibra se fue a tope. Bitcoin literalmente se disparó, rozando los $86,950, quedándose a nada de su pico de ocho meses. Pero antes de que te emociones de más, hablemos claro: el impulso no aguantó. Para cuando abrieron los mercados asiáticos, el precio ya había retrocedido a poco menos de $86,000.

Es la segunda vez esta semana que vemos a BTC intentar romper ese techo de finales de septiembre de $87,400, solo para terminar rechazado. El miércoles pasado hizo algo similar, saltando a $85,500 tras noticias suaves de inflación en EE. UU. antes de devolverlo todo de inmediato. Aun con este ligero retroceso, BTC sigue manteniendo una ganancia del 1.3% en las últimas 24 horas.

Altcoins y el panorama macro

DOGE lowkey está teniendo su momento, liderando a las principales con una ganancia del 3% para situarse justo debajo de los 10 centavos. Mientras tanto, XRP, BNB y ZEC subieron entre un 1% y un 2%. Ether y HYPE tuvieron ganancias menores, mientras que SOL y TRX se mantuvieron estables.

Esta acción de precios ocurre junto con movimientos macro bastante grandes. Después de que salieron datos de empleo más flojos en EE. UU. el viernes, la presión sobre la Fed para seguir subiendo las tasas bajó un poco. Aun así, el rendimiento del Tesoro a 10 años sigue en 5.25%, cerca de su nivel más alto desde 2002. Las acciones están en otra frecuencia, con el Nasdaq 100 alcanzando un récord el viernes, mientras el dólar se fortalece frente al euro.

Por qué importa

Las cripto son volátiles, no hay duda, y ver el precio chocar contra estos niveles de resistencia es el pasatiempo favorito de cualquiera. Un cierre diario por encima de los $87,000 sería la primera señal real de que los compradores tienen el gas suficiente para superar el máximo de septiembre. Solo recuerda: estos cambios del mercado no son asesoría financiera, y el hype de "¿cuándo vamos a la luna?" suele ignorar los factores macro más amplios que están en juego.