El ambiente en Babers Farm en Dorset está increíble, y todo gracias a unos nuevos residentes pequeños y peludos. Se ha confirmado la presencia de lirones avellanos en peligro de extinción en la propiedad, demostrando que la misión de la granja por impulsar la biodiversidad es una victoria total.

Las pruebas están en las huellas

¿Cómo los encontraron? El Countryside Regeneration Trust (CRT), que gestiona la granja, instaló 39 'túneles de huellas' a lo largo de los setos y bosques en mayo. Nueve de esos túneles captaron huellas, lo cual es, siendo honestos, un logro tremendo para el ecosistema de la granja.

No es un caso aislado. Actualmente se están realizando estudios en 16 propiedades gestionadas por el CRT, y también se han encontrado lirones en Turnastone Court Farm y Awnells Farm, en Herefordshire.

Por qué importa

Hablando claro: estos pequeños están pasando por un momento difícil. Han desaparecido de 20 condados ingleses desde el siglo XIX porque sus lugares favoritos —bosques diversos y setos frondosos y conectados— han ido desapareciendo. Además, el cambio climático está alterando sus ciclos de hibernación, lo cual no está nada bien.

Ruth Moss, oficial de conservación del CRT, explicó que contar con estos datos sólidos les ayuda a gestionar la tierra pensando en los lirones. Al mantener el paisaje saludable y conectado, les están dando a estas especies en peligro una oportunidad real de sobrevivir. Es una victoria importante para los conservacionistas, y nos encanta verlo.