La escalada reciente La situación en Medio Oriente está, literal, poniéndose peor. Durante la noche, un misil lanzado por el movimiento Houthi impactó un edificio administrativo en la sede de Saudi Aramco en Dhahran. Esto sucedió inmediatamente después de que la coalición liderada por Arabia Saudita bombardeara un depósito de combustible cerca de Saná, la capital de Yemen. Las autoridades saudíes confirmaron un "incendio limitado" en el sitio de Aramco y, aunque interceptaron varios proyectiles, la caída de escombros en Riad dejó cuatro personas heridas y dañó casas locales. Los Houthis aseguran que estos ataques son una represalia directa por los bombardeos de la coalición a sus instalaciones, incluyendo el sitio de combustible al-Sabaha y la terminal petrolera de Ras Isa, donde se reportó la muerte de dos civiles. ## Cómo llegamos aquí Yemen ha estado atrapado en una guerra civil brutal desde 2014, cuando los Houthis expulsaron al gobierno reconocido. El conflicto se convirtió en un desastre regional en 2015 cuando una coalición liderada por Arabia Saudita intervino para intentar restaurar el antiguo régimen. Un frágil alto el fuego que se mantuvo durante años empezó a desmoronarse en julio, y ahora los Houthis han vuelto a atacar aeropuertos, instalaciones energéticas y rutas comerciales. La trama se complica porque esto ocurre cerca del estrecho de Bab al-Mandab, un punto clave para el transporte marítimo mundial. Donald Trump ya opinó en Truth Social, acusando a los Houthis de intentar disparar los precios del petróleo. ## Por qué importa Es una situación que proyecta una gran inestabilidad global. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió que esta escalada podría tener efectos secundarios negativos para todos, en todas partes. Con el sufrimiento humano ya por las nubes —incluyendo desplazamientos masivos y una creciente crisis de cólera— el potencial de más violencia en los próximos días es muy alto. Hablando claro, las consecuencias económicas y humanitarias son enormes y ninguna de las partes parece estar dispuesta a ceder.