¿Qué está pasando?

La escritora y diseñadora Carrie McLaren está de vuelta con un nuevo fanzine llamado Ape Sht*, y es, literal, una locura. Si conoces su proyecto de los 90, Stay Free!, sabes que no se guarda nada cuando se trata de analizar tendencias mediáticas extrañas. Esta vez, se sumerge en la historia de los "monos de servicio".

La realidad de los 'monos ayudantes'

En los años 70, una organización de Boston llamada Helping Hands comenzó un programa para entrenar monos capuchinos para ayudar a personas con tetraplejia. Los medios se lo tragaron todo, pintándolo como una historia súper wholesome y alegre. ¿Pero hablando claro? La situación era bastante distópica.

Según el fanzine de McLaren, estos monos no eran exactamente útiles. A menudo eran un desastre, difíciles de controlar y, en algunos casos, peligrosos. Un crítico señaló en un testimonio ante el Congreso que los monos podían manipular tubos traqueales, abrir bolsas de orina o incluso dirigir sillas de ruedas contra las paredes. Para los monos, la vida era aún peor: a menudo los mantenían en jaulas, les quitaban los dientes y los entrenaban usando terapia de choque.

Las consecuencias

Alison Pascoe, una exentrenadora del programa, dio su testimonio para el fanzine detallando la brutal realidad del proceso de entrenamiento, incluyendo cirugías invasivas como histerectomías. Aunque la organización, ahora renombrada como Envisioning Access, defiende los "vínculos humano-animal" que presenciaron, confirmaron que dejaron de criar monos para el programa en 1999 y que se están centrando en cuidar a los que tienen actualmente.

El fanzine de McLaren también cubre la oscura historia de los monos organilleros, detallando cómo los entrenadores esencialmente quebraban el espíritu de los animales a través del abuso, pasando a menudo por varios monos antes de encontrar uno que pudiera "soportar" el trabajo.

Por qué importa

Esto no es solo sobre monos; es sobre cómo las narrativas mediáticas pueden enmascarar dinámicas de poder importantes. McLaren quiere que pensemos en cómo interactuamos con los animales no humanos y cómo las historias que parecen "tiernas" o "útiles" en la superficie pueden ocultar mucho sufrimiento. Es un buen recordatorio de que siempre debemos mirar más allá de los titulares y cuestionar si las vibras son tan buenas como parecen.