Las imágenes perdidas

La verdad, la investigación sobre el tiroteo contra Wilber Rafael Garces Perez, de 28 años, se complicó muchísimo. Fuentes aseguran que el agente de ICE involucrado no llevaba una cámara corporal durante el incidente del domingo en Austin, Texas. Aunque el Secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, prometió a principios de este mes que todos los agentes de ICE usarían cámaras para finales de septiembre, este agente no la traía.

El contexto

Garces Perez, un ciudadano venezolano sobre quien pesan órdenes de deportación según funcionarios federales, estaba trabajando como repartidor de DoorDash cuando recibió un disparo en el torso superior. El agente que apretó el gatillo supuestamente se unió a ICE el año pasado tras trabajar como agente de la patrulla fronteriza. Aunque la policía local de Austin llegó a la escena después del hecho, no participaron en el tiroteo y sus propias grabaciones no captaron lo que ocurrió antes. La abogada de Garces Perez, Kate Lincoln-Goldfinch, exige total transparencia, esperando que las agencias liberen cualquier fragmento de video disponible.

Preocupaciones médicas y detención

Esto se siente como una negligencia mayor, según representantes locales. Tras el tiroteo, Garces Perez quedó bajo custodia de ICE. Los representantes demócratas Joaquin Castro y Greg Casar han sido muy críticos con el trato recibido, señalando que supuestamente fue dado de alta del hospital demasiado pronto después del disparo.

El representante Casar afirma que visitó el centro de detención y se enteró de que Garces Perez apenas vio a un especialista esta semana, quien confirmó que necesita cirugía para extraer la bala que todavía tiene alojada en la espalda. La situación es bastante grave; hay informes de que lo dejaron en un centro de procesamiento con una bata de hospital sin la atención médica adecuada. Por ahora, un juez ha bloqueado su deportación hasta una audiencia el 30 de septiembre.

Por qué importa

Este incidente es el punto más reciente de tensión en la represión federal contra la inmigración. Sin grabaciones de cámaras corporales para esclarecer las cosas, la falta de transparencia está generando una desconfianza masiva y provocando protestas, dejando a todos preguntándose cómo un agente federal pudo estar en servicio sin la tecnología que se suponía debía tener.