Cambio de mando en el trono
El príncipe Edward Rukidi Kijanangoma Nyabongo II—un nombre que quizás te suene si has estado al tanto de los medios en Uganda—será coronado hoy como rey del reino de Tooro. Para Kijanangoma, de 56 años, es un giro radical después de su carrera como veterano presentador y editor en la cadena estatal. Asume el cargo tras la muerte del anterior monarca, el rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, quien falleció el mes pasado a los 34 años tras una batalla contra el cáncer.
La caótica saga de la sucesión
Esta no fue una transición tranquila, por decir lo menos. Mientras el comité del clan Babiito impulsaba a Kijanangoma, la madre del difunto rey, la reina Best Kemigisa, ha expresado abiertamente su frustración. Ella afirma que el rey Oyo dejó un testamento y un hijo pequeño (que actualmente está en Texas) que debería haber sido el siguiente en la línea sucesoria. El ministro de información del reino, Charles Mwanguhya, prácticamente dice que ese barco ya zarpó, señalando que el hijo no ha sido presentado oficialmente y que hay un consenso creciente de que el difunto rey en realidad no dejó un heredero. Todo se volvió súper incómodo, al punto que la reina incluso criticó los planes de celebración mientras el cuerpo de su hijo aún estaba cerca.
Por qué importa
Tooro es uno de los cuatro reinos tradicionales más importantes de Uganda. Aunque estos reyes no tienen poder gubernamental oficial, son figuras culturales masivas con raíces profundas en las comunidades locales. El gobierno, liderado por el presidente Museveni, ha respaldado oficialmente la coronación de Kijanangoma, buscando estabilidad. Para el nuevo rey, quien pasó más de 20 años en el periodismo, el objetivo es aprovechar su experiencia de cara al público para impulsar el desarrollo y la unidad. Es pura energía de protagonista para el ex reportero, pero él ya declaró que no puede hacerlo sin su gente.






