El vibe
Si pensabas que el drama de tu prepa estaba intenso, espera a ver lo que pasa en el internado Aburi Girls en la Ghana de 1986. School Girls; or, the African Mean Girls Play, de Jocelyn Bioh, llega oficialmente a Broadway y, lowkey, lo tiene todo. Dirigida por Whitney White, esta producción de 75 minutos es un viaje salvaje por las complejidades de crecer siendo una chica negra, el colorismo y el caos absoluto de la amistad adolescente.
El drama
La trama se centra en Paulina (interpretada por la sensacional Denée Benton), la abeja reina de su grupo en el internado. Es la main character definitiva, obsesionada con su (imaginario) novio futbolista y planeando ganar el concurso de Miss Ghana 1986. Pero el problema empieza cuando llega una chica nueva, Ericka (Jasmine Amy Rogers), desde Estados Unidos. Ericka lo tiene todo: acento del medio oeste, outfits increíbles y el tono de piel 'correcto', lo que hace que Paulina entre en crisis total. Se vuelve la villana absoluta para proteger su estatus, pero, honestamente, la forma en que el elenco navega estas dinámicas de poder es una clase maestra.
Por qué importa
Aunque la obra está llena de referencias icónicas de los 80, desde la obsesión con New Edition hasta Every Little Step sonando en bucle, no es solo nostalgia. Es una charla real sobre cómo la sociedad, el colonialismo y los estándares de belleza nos rayan la cabeza. La inseguridad de Paulina, la lucha de Nana con su cuerpo y la dislexia de Gifty no son solo subtramas; son reflexiones profundas sobre lo que se siente ser una chica negra en un mundo que a menudo se niega a reconocer tu valor. Es un total W para el teatro que logra ser divertidísimo y desgarrador al mismo tiempo. No se diga más: tienes que verla.





