El ambiente en la Premier League está, literal, súper tenso. Mauricio Pochettino, actual entrenador de la selección masculina de EE. UU., acaba de lanzar una crítica bastante fuerte tras la noticia de que el Manchester City fue declarado culpable de 115 cargos financieros entre 2009 y 2018.

Real talk: Pochettino no se guardó nada. Cuestionó la falta de supervisión y dónde estaban los controles durante esa década de supuestas infracciones. Durante su época como técnico del Tottenham Hotspur, el equipo no fichó a ningún jugador durante 18 meses mientras construían su estadio y competían por títulos. Pochettino señaló este doble rasero, destacando lo estricta que fue la liga con su equipo en comparación con la indulgencia mostrada hacia otros.

Las consecuencias

Este drama viene de una investigación de 2018 realizada por Der Spiegel, que filtró documentos que mostraban irregularidades financieras masivas. Aunque el City siempre negó las acusaciones, la Premier League los acusó oficialmente en 2023 por presunta falsificación de datos financieros, incluyendo pagos secretos a jugadores y entrenadores.

Aunque la UEFA intentó prohibirles competir en 2020, esa decisión fue revocada más tarde por el Tribunal de Arbitraje Deportivo. Ahora que la Premier League ha dictado veredictos de culpabilidad, se espera que el City apele, lo que significa que esta batalla legal podría durar una eternidad. Para Pochettino, el daño ya está hecho. Enfatizó que no se puede volver atrás en el tiempo ni reparar la falta de juego limpio que definió esa era. Es todo un 'engaño', y no es el único que lo siente así.

Por qué importa

Pochettino no solo está enfocado en el City; también ha sido crítico con las sanciones recientes del Chelsea por violaciones similares, aunque a menor escala. Él cree que si los equipos admitieran haber roto las reglas, los títulos que ganaron deberían pasar a los subcampeones que sí jugaron bajo las reglas. Esto resalta la tensión masiva entre el dominio financiero y el espíritu del juego.