El vuelco en Bakú
La trama se complica en la pelea por el título de la F1. El piloto de Mercedes, George Russell, se marcó una clase maestra en el Gran Premio de Azerbaiyán, llevándose la pole position con un tiempo de 1:42.536. Es su quinta pole de la temporada y una victoria clave para sus aspiraciones al título.
Por otro lado, las vibras estuvieron muy mal para el actual líder del campeonato, Kimi Antonelli. El joven de 20 años, que ha estado en modo protagonista con ocho victorias esta temporada, sufrió un percance en la Q1. Al entrar a la curva uno con demasiada intensidad, golpeó la barrera, dañando su barra de dirección y pinchando un neumático. Su ingeniero, Pete Bonnington, fue directo: “No podemos arreglar esto, compañero”.
La situación en la parrilla
Antonelli terminó 16º, lo que lo deja con una montaña rusa por delante en la carrera del sábado. Pero hablando claro: ya lo hemos visto remontar del puesto 19 al primero en Monza, así que nadie lo descarta todavía. Las rectas largas de Bakú son territorio ideal para adelantar.
Russell, quien ha estado batallando con la gestión de energía del coche, se vio totalmente concentrado. Destrozó a la competencia, terminando casi ocho décimas por delante del Ferrari de Charles Leclerc. Fue la mayor ventaja de tiempo en una pole que hemos visto en toda la temporada. Oscar Piastri (McLaren) se quedó con el tercer puesto, seguido por Isack Hadjar (Red Bull) en cuarto y Lando Norris (McLaren) en quinto tras un bloqueo de frenos al final.
Por qué importa
Antonelli lidera actualmente el campeonato mundial por 81 puntos, pero este error le da a Russell una oportunidad enorme de recuperar terreno vital. Si Russell convierte esta pole en una victoria el sábado, la carrera por el título estará oficialmente de vuelta. Es, sin duda, la carrera más importante del año para el garaje de Mercedes.





