Es una crisis de transparencia total. Este martes salió un nuevo informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO) y los datos están fatal: nos falta información crítica sobre más de la mitad de los menores que murieron en accidentes laborales durante la última década. ## Un baño de realidad Entre 2013 y 2023, aproximadamente 24 jóvenes menores de 18 años murieron en su trabajo cada año. Eso suma 260 muertes, pero en más del 50% de los casos, el gobierno no tiene ni idea de qué industria era o cómo ocurrieron los hechos. En los casos donde sí hay respuestas, el panorama es aterrador: el 75% de esos menores trabajaba en la agricultura y dos tercios de las muertes estuvieron relacionadas con accidentes de transporte. ## ¿Qué está fallando? Hablando claro: el gobierno federal está fallando en mantenerse al día. El informe señala que la coordinación entre agencias para detectar violaciones laborales se ha "reducido drásticamente" desde enero de 2025. Además, eliminaron encuestas esenciales que rastreaban lesiones y enfermedades, y los recortes presupuestarios han hecho que sea mucho más difícil saber dónde trabajan los menores o a qué riesgos se enfrentan. Mientras tanto, las cifras de trabajo infantil ilegal están subiendo como espuma. Pasamos de 1,012 menores empleados en violación de las leyes laborales en 2015 a 5,272 en 2025. Un alarmante 62% de estas infracciones ocurre en servicios de alimentación y hospedaje, involucrando a menudo a chicos de apenas 14 años obligados a cumplir horarios ilegales. ## Por qué importa El representante Bobby Scott de Virginia, quien impulsó esta investigación, está señalando al gobierno actual por este desorden. Dice que la falta de información hace que sea imposible proteger a los menores. Ahora está promoviendo la "Ley de Protección Infantil" para forzar una mejor recolección de datos. Si el gobierno no sabe dónde está el peligro, no puede detenerlo, y eso es una derrota total para la seguridad de los jóvenes trabajadores en todo el país.