La profundidad oculta
Hablemos claro: nuestro sistema solar esconde secretos muy cañones, y Ariel, la luna de Urano, es la nueva protagonista en la saga espacial. Una investigación recién publicada en Icarus sugiere que esta pequeña luna helada, que tiene apenas 1,160 km de diámetro, pudo haber albergado un océano masivo y oculto bajo su superficie congelada.
Investigadores del Planetary Science Institute descubrieron que este océano pudo haber tenido más de 160 km de profundidad. Para ponerlo en perspectiva, nuestro Océano Pacífico tiene apenas unos 4 km de profundidad en promedio. Literalmente, es otro nivel de profundidad.
Por qué importa
Los científicos han estado intrigados por la superficie de Ariel desde hace tiempo. Tiene una mezcla salvaje de cráteres antiguos y terrenos que se ven súper jóvenes, además de fracturas y crestas enormes. El coautor Alex Patthoff explica que, para obtener esas características superficiales, tiene que haber ocurrido un drama interno importante. Mediante modelos computarizados para simular el estrés de marea —básicamente, la luna siendo estirada y comprimida por la gravedad de Urano—, el equipo determinó que un océano interno es la única forma de explicar el desastre que vemos en la superficie.
Esto es una victoria enorme para nuestra comprensión del sistema de Urano. Se suma a hallazgos similares sobre otra luna, Miranda, lo que abre la posibilidad de que tengamos múltiples "mundos oceánicos gemelos" ahí fuera.
La trama se complica
Entonces, ¿sabemos con certeza si el agua sigue ahí? No exactamente. Solo tenemos imágenes de los hemisferios sur de estas lunas, por lo que gran parte de la mitad norte sigue siendo un misterio total. Los expertos coinciden: es hora de volver. Una misión futura al sistema de Urano es la única forma de ver si estos mundos helados siguen escondiendo océanos o si se han secado con el tiempo. Ni digan más: estamos listos para la actualización de la misión.






